La sobreprotección de los hijos, lejos de ser una muestra de amor, es una forma de maltrato, abuso y agresión que sólo asegura una vida de insatisfacción y frustración. En su afán por verlos felices, los padres les dan a sus hijos todo lo que quieren sin saber que con esta actitud los convertirán en niños tiranos (controladores y manipuladores) o niños débiles dependientes (inseguros e incapaces), ambos igualmente conflictivos. ¿Por qué tantos padres actúan de esta manera y qué se puede hacer para evitarlo? La autora responde a estas preguntas en profundidad, aportando información valiosa, ya que siempre es mejor evitar el daño que corregirlo. Guiados por la experimentada autora, sus lectores aprenden que la clave para educar a los hijos es amarlos con sabiduría. Así, a través de estas páginas los padres podrán entrenarse para crear la combinación armoniosa de una disciplina firme y un gran amor. Una fórmula infalible.