Una pequeña joya ambientada en la Sudáfrica postapartheid. Una novela sobre la supervivencia y la soledad, donde Maryse Condé destila la sabiduría, la belleza y la rabia de toda una vida. El marido de Rosélie acaba de ser asesinado. Sola en Ciudad del Cabo, se siente como una extranjera en una tierra hostil, una mancha negra en el rostro de un país cuyas heridas aún cicatrizan.