«Mi madre sigue viva, pero la matarán a medianoche del Viernes Santo», advirtió Amanda Martín al inspector jefe, y él no dudó de ella, pues la joven había demostrado saber más que él y todos sus colegas del Departamento de Homicidios. La mujer estaba cautiva en algún lugar de los dieciocho mil kilómetros cuadrados del Área de la Bahía de San Francisco; solo tenían unas horas para encontrarla con vida, y él no sabía por dónde empezar la búsqueda. «Los fieles seguidores de la literatura de Isabel Allende no se sentirán decepcionados con Ripper, y los amantes del género policíaco descubrirán a una escritora que coquetea con ese terreno». Aurora Intxausti, Culture