Su nombre es Kim Ji-young. Tiene 33 años y es el nombre más común en Corea. Su historia ha conmocionado a toda Asia. «Ni siquiera sé si me casaré o tendré hijos. O tal vez muera antes. ¿Por qué debería renunciar a lo que quiero ser o hacer por un futuro que ni siquiera sé si llegará?». Esta historia, que comenzó como un relato breve de una joven coreana, se ha convertido en un fenómeno que ha sacudido a mujeres de todo el mundo. Kim Ji-young (cuyo nombre es el más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es, aparentemente, una mujer común y corriente, con una juventud discreta, siempre en la sombra.