Knox es un barbero al que le gusta vivir su vida como bebe su café: solo. Es un hombre que no soporta el drama y no quiere complicaciones con las mujeres. Naomi, mientras tanto, acaba de huir del altar y se dirige a buscar a su hermana en un pequeño pueblo de Virginia donde las disputas se resuelven a la antigua usanza: con puñetazos y cerveza, en ese orden. Es una pena que la hermana de Naomi la haya dejado abandonada y a cargo de su hija de once años, una sobrina cuya existencia Naomi desconocía. Atrapada en este pueblo sin coche, trabajo ni hogar, Naomi recurre a Knox en busca de ayuda, y él le ofrece un plan para enderezar su vida.