Eger tenía dieciséis años cuando los nazis invadieron su pueblo en Hungría y se la llevaron con el resto de su familia a Auschwitz. Al entrar al campo, sus padres fueron enviados a la cámara de gas y ella se quedó con su hermana, esperando una muerte segura. Pero bailar El Danubio Azul para Mengele le salvó la vida, ya partir de entonces comenzó una nueva lucha por la supervivencia.