Hay dos formas de vivir. Desde la biología de la supervivencia, cuando rechazamos lo que nos pasa y nos negamos a vivir determinadas experiencias. O desde la biología del presente, cuando acogemos todo lo que nos trae la vida y nos acercamos a nuestra verdadera naturaleza como seres humanos. ¿Te imaginas una existencia alejada del sufrimiento y del miedo, que acogiera con curiosidad y apertura todas las situaciones de la vida que se presenten, incluso las más complicadas?