Languedoc, Francia, finales del siglo XIX. Josep Álvarez descubre de la mano de un viticultor francés el arte de hacer vino. A partir de ese momento, su vida estará determinada por esta pasión. A pesar de su juventud, Josep ha conocido el amor, las intrigas políticas y el trabajo duro, una experiencia que, unida a su temprana vocación, marcará su destino. Tras participar contra su voluntad en una trama que convulsionará el ya convulso panorama político del momento, huye a Francia, donde trabajará para un viticultor. A pesar de su miedo a caer en manos de la justicia, decide un día regresar a casa. Luchando contra los elementos, Josep se embarca en una aventura tan ardua como fascinante: la elaboración de un buen vino.