Escrita en 1936, «La casa de Bernarda Alba» es una de las obras más conocidas de García Lorca y forma parte de su trilogía, junto con «Bodas de sangre» y «Yerma». Bernarda Alba enviuda por segunda vez y decide pasar los próximos años de su vida sumida en un profundo duelo, que también pretende imponer a sus hijas. La obra presenta una visión dramática de la España rural, con sus rígidas costumbres religiosas y familias dominadas por la apariencia de la virtud cristiana. García Lorca también utiliza estos tres actos para centrarse en la mujer y su papel en una sociedad donde se encuentra marginada. «La casa de Bernarda Alba» es importante no solo por el lirismo de su autor y las conmovedoras escenas familiares que recrea, sino también por su perspectiva femenina, que sigue siendo relevante y necesaria, y hoy, más que nunca.