A nadie le interesa la justicia. La gente quiere al monstruo. Y yo les doy lo que quieren. Dos meses después de que una joven de un pueblo pequeño desapareciera entre la niebla, el agente Vogel sigue buscando a los culpables, y el caso, inicialmente sencillo, se ha convertido en un auténtico escándalo mediático. Esa es su especialidad: atraer a los medios, santificar a las víctimas y, en última instancia, desenmascarar al monstruo.