En Hibernia, los sidhe, seres mágicos, son perseguidos a muerte por la corte humana. Alanna lo sabe bien. Lleva veinte años huyendo y escondiéndose por la sangre de su familia, y lo único que le importa en la vida es pasar desapercibida y proteger a su hermana menor, Caeli. No tiene tiempo para nada más: ni para las políticas abusivas del reino ni para las desgracias ajenas. Al menos hasta que la propia Cacería Salvaje, los asesinos sidhe por excelencia, entra en la panadería donde trabajan las hermanas.