Vanessa, de treinta y siete años, recientemente divorciada de su rico esposo, se encuentra postrada en cama en el departamento de su tía en Nueva York, sintiéndose como si estuviera anclada a ese lugar. No tiene hijos, ni dinero, ni amigos de verdad. Richard, su carismático y apasionado exmarido fue toda su vida. Cuando se da cuenta de que ahora él está comprometido con la mujer con la que tuvo una aventura, su mundo se hace añicos. Se imagina a Richard susurrando las mismas cosas que solía decirle a ella: Voy a hacerte tan feliz. Tu eres mi mundo. Solo puede pensar que su reemplazo ahora tiene la familia que tanto desea.