Wells Whitaker fue en su día la nueva estrella del golf, pero últimamente lo único que puede presumir es de una terrible resaca, una colección de palos de golf rotos y una fan. No importa lo mal que juegue, la bella y alegre pelirroja siempre lo anima desde la banda. Si él maldice, ella lo anima; si frunce el ceño, ella sonríe. Pero cuando Wells decide tirar la toalla y su mayor fan se va a casa, se da cuenta de que ha cometido el mayor error de su vida.