«Los relatos de *La frontera más lejana* evocan una atmósfera que transita entre lo fantástico, lo onírico y lo surrealista, no porque se pierda de vista la realidad, sino porque se purifica hasta llegar a su esencia, despojada de cualquier adorno». —Beatriz Ferrús Antón. Los relatos que aquí se presentan, si bien evocan formas y temas que parecen familiares (un ensayo etnográfico, una novela policíaca, un cuento de ciencia ficción, un poema erótico), desafían las convenciones impuestas a cada uno de ellos. Como un micelio, forman una red de significados que se extienden y se filtran entre sí. De este modo, se nutren mutuamente y disuelven sus límites para expandir el universo mismo de la literatura. Las explicaciones son superfluas, pues, como única respuesta, Cristina Rivera Garza, como la Agripina de Juan Rulfo en «Luvina», se encoge de hombros para dejarnos ver por nosotros mismos el mundo en el que hemos aterrizado.