Una foto de infancia despierta en Claudia interrogantes sobre sí misma, el racismo y el valor de las telas para contar la historia. Esa imagen, junto con la aparición inesperada de un profesor que desata recuerdos inquietantes, aceleran una serie de decisiones del protagonista contra la autodestrucción. El compañero de Claudia, Gérard, vivirá de cerca este proceso y poco a poco se transformará en un país atrapado en la violencia. En la historia de La Letrada se entremezclan las vidas de personajes de distintas generaciones, conformando un complejo mapa sentimental en un país que cuestiona si quedarse o huir.