Una historia de victorias y derrotas, de avances y retrocesos, de aciertos y errores, de extravíos y descubrimientos, de expansión y contracción; de nacer y morir, de llegar y partir... Es decir, de la danza de la vida de cada persona, animada por los ritmos de su propio latido existencial. El mayor regalo que le damos a un niño es, sin duda, el regalo de nuestra propia vida. A lo largo de ella, disfrutará de muchos momentos de crecimiento, expansión y felicidad, pero también sufrirá otros de pérdida, asombro y dolor.