El autor ofrece una perspectiva lúdica y poética sobre un tema que solemos dar por sentado: la importancia de nuestro satélite natural. ¿Por qué siempre vemos solo una cara de la Luna? ¿Por qué brilla tanto si no tiene luz propia? ¿Qué ocurre cuando solo vemos partes de ella? ¿A qué distancia se encuentra? Estas y otras preguntas se responden de forma clara y sencilla en un libro profusamente ilustrado que combina información con literatura. Con este libro, los lectores podrán explorar la ciencia.