¿Qué es el conservadurismo y qué está realmente en juego para sus defensores? Corey Robin rastrea el origen del problema hasta la reacción contra la Revolución Francesa. Sostiene que la ley se inspiró en, y aún está condicionada por, su hostilidad hacia la emancipación de las clases bajas. Algunos conservadores apoyan el libre mercado, otros se oponen. Algunos critican al Estado, otros lo celebran. Detrás de estas diferencias subyace el impulso de defender el poder y los privilegios frente a los movimientos que exigen libertad e igualdad, al tiempo que se dirigen a las masas con discursos populistas. Pero a pesar de su oposición a estos movimientos, los conservadores favorecen una concepción dinámica de la política y la sociedad, que a menudo implica autotransformación, violencia y guerra. Las ideas conservadoras también son altamente adaptables a los nuevos desafíos y circunstancias de cada época. Esta inclinación hacia la violencia y la capacidad de reinvención han sido clave para su éxito. Desde Edmund Burke hasta Antonin Scalia y Donald Trump, desde John C. Calhoun hasta Ayn Rand, La mente reaccionaria plantea la idea de que todas las ideologías de derecha, desde el siglo XVIII hasta la actualidad, son improvisaciones sobre el mismo tema: la experiencia vivida de tener poder, verlo amenazado e intentar mantenerlo.