Solía trabajar para el gobierno de Estados Unidos, aunque casi nadie lo sabía. Como experta en su campo, era uno de los secretos más oscuros de una agencia tan clandestina que ni siquiera tiene nombre. Hasta que la consideraron una carga y la persiguieron sin previo aviso. Ahora rara vez permanece en el mismo lugar ni usa el mismo nombre por mucho tiempo. Ya mataron a la única persona en la que confiaba, pero sabe algo que aún representa una amenaza. La quieren muerta, y pronto.