Hoy Lara y sus hermanos fueron al supermercado. Había tantas cosas que la pequeña quería llevárselo todo e insistió en que le compraran una foca de peluche. Como no tuvo suerte, se enfadó tanto que montó en rabieta. Pero no fue la única, porque Timi también se enfadó. ¡Menudo desastre armaron en un abrir y cerrar de ojos!