La Revolución Francesa marca el comienzo de la era moderna. En ella yacen, en esencia, todas las luces y sombras que iluminarían u oscurecerían la civilización occidental durante siglos, hasta nuestros días. Mathiez nos la presenta en estas páginas con todas sus crudas contradicciones, desde la esperanza hasta el terror. La Revolución aparece como la primera etapa crítica de un avance proletario que cobraría impulso en las revoluciones de 1848, la Comuna de París de 1871 y los levantamientos rusos de 1905, alcanzando su apogeo durante la Revolución Bolchevique de 1917, que estableció una dictadura en Rusia en nombre del proletariado.