La soledad de un cuerpo acostumbrado a las heridas es ese libro espejo que transforma el dolor en una descarga eléctrica de belleza: una poesía suave y rebelde que acompaña, sana y revela quién eres… incluso cuando intentas olvidarlo. La soledad de un cuerpo acostumbrado a las heridas es un refugio, un espejo. Transforma el dolor en belleza con una voz clara y honesta, capaz de conmover tanto a quienes aman la poesía como a quienes se acercan a ella por primera vez.