La teoría del archipiélago dice que todos somos islas, venimos a este mundo solos y salimos exactamente igual, pero necesitamos tener otras islas a nuestro alrededor para sentirnos felices en medio de ese mar que une tanto como separa. Siempre he pensado que sería una isla diminuta, de esas en las que hay tres palmeras, una playa, dos rocas y poco más; Me he sentido invisible durante gran parte de mi vida. Pero entonces apareciste tú, que sin duda serías una isla volcánica llena de cuevas y flores. Y es la primera vez que me pregunto si dos islas pueden tocarse en la profundidad del océano, aunque nadie sea capaz de verlo. Si eso existe, si entre los corales y los sedimentos y lo que nos ancla en medio del mar hay un punto de unión, sin duda somos tú y yo. Y si no, estamos tan cerca que estoy seguro de que puedo nadar hacia ti.