En una península azotada por el viento que se adentra en el Atlántico, Tomás y su reacio hijo, Liam, trabajan para el gran proyecto del Servicio Cartográfico Británico (Ordnance Survey) de cartografiar toda Irlanda. Corre el año 1865, y en un país que no hace mucho fue devastado y despoblado por la Gran Hambruna, la tarea no es nada fácil. Sin embargo, Tomás está decidido a que sus mapas dejen constancia de la catástrofe.