Nadie le dice que no a la Hermana Superiora. Nadie que quiera seguir con vida. El mundo ha sufrido guerras por el agua y catástrofes ambientales. Los días pasan de gélidos a sofocantes en cuestión de horas, el aire está saturado de malos olores y el cielo se cubre de densas y pegajosas nieblas como telarañas. En este desolador presente, confinadas en la Casa de la Sagrada Hermandad, varias mujeres sobreviven sometidas a los caprichos de un culto religioso y a torturas y sacrificios en nombre de la iluminación.