Las personas que no están familiarizadas con las Sagradas Escrituras suelen suponer que las mujeres desempeñan un papel secundario y pequeño en la Biblia, cuando en realidad fueron figuras centrales en numerosas historias bíblicas. La valentía de la reina Ester fue lo que salvó a todo su pueblo en un momento decisivo de la historia. La Biblia contiene mujeres guerreras, como Jael; jueces, como Débora; y profetisas, como Miriam. La primera persona que presenció la resurrección de Jesús fue María Magdalena, quien pronto se convirtió en la primera evangelista cristiana, ansiosa por compartir la noticia que cambiaría el mundo para siempre.