¡Guau! ¡Bruuuummm! ¡Chap chap! ¡Crunch! Al incluir estas palabras en las páginas de los diccionarios, los lexicógrafos nos han hecho creer que las onomatopeyas son solo palabras comunes. Cualquiera que escuche con atención descubre inmediatamente la verdad: las onomatopeyas son poemas.