Nadie nace como un libro en blanco. Todos tenemos padre y madre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, etc.; todos heredamos una carga genética -sufrimiento, destinos, acontecimientos- que influye en nuestra calidad de vida, ya que estamos programados para reproducir inconscientemente ciertos "patrones" de comportamiento. El individuo, desde la niñez, arrastra en su vida, de generación en generación, como ocurre con las enfermedades hereditarias, una carga que a veces es terriblemente pesada.