Libérate de la Autoexigencia revela un nuevo camino para reconciliarte con el perfeccionismo y la autoexigencia, cultivando así una relación sana contigo mismo y con los demás. «Antes, pasaba horas rumiando, mi sensibilidad me abrumaba: sentía que algo no iba bien conmigo, pero no sabía cómo expresarlo. Era muy crítico conmigo mismo y con mi familia, y aunque me esforzaba al máximo por que las cosas funcionaran, nunca lo conseguía». Dar rienda suelta a tu crítica interior no es una característica de tu personalidad, sino una consecuencia de tus heridas de la infancia y una forma de autoprotección.