¿Tu vida está fuera de control? ¿Sientes que la gente te utiliza? ¿Te cuesta decir que no? ¿Estás decepcionado con Dios por la falta de respuestas a tus oraciones? Establecer límites claros es esencial para un estilo de vida saludable y equilibrado. Un límite es una línea de propiedad personal que marca las cosas de las que somos responsables. En otras palabras, los límites son los que definen quiénes somos o quiénes no somos. Los límites afectan diferentes aspectos de nuestras vidas: Los límites físicos nos ayudan a determinar quién puede tocarnos y bajo qué circunstancias. Los límites mentales nos dan la libertad de tener nuestras propias ideas y opiniones. Los límites emocionales nos ayudan a lidiar con nuestras propias emociones y a liberarnos de las emociones dañinas y manipuladoras de los demás. Los límites espirituales nos ayudan a distinguir entre la voluntad de Dios y la nuestra, y nos hacen temer a Dios.