Es un lubricante de alta tecnología, basado en tecnología sintética, especialmente formulado para vehículos modernos de gasolina y diésel.
Es conocido por proteger contra el desgaste y prolongar la vida útil de los filtros de partículas diésel (DPF).
Es adecuado para motores de gasolina y diésel que cumplan las normas de emisiones Euro 4, Euro 5 y Euro 6. También es compatible con vehículos que utilizan gas (GNC/GLP) y motores con inyección directa (FSI, TDI, Common Rail).
Permite intervalos de cambio de aceite extendidos, pudiendo llegar hasta los 30.000 o 50.000 km, o cada 2 años, siguiendo siempre las especificaciones del fabricante.