Lisbeth Salander está inquieta. Ha participado en un ataque de piratas informáticos sin motivo aparente y está asumiendo riesgos que normalmente evitaría. Mientras tanto, la revista Millennium ha cambiado de dueño. Quienes lo critican insisten en que Mikael Blomkvist ya es historia. Una noche, Blomkvist recibe una llamada del profesor Frans Balder, un eminente investigador de inteligencia artificial que afirma tener en su poder información vital para el servicio de inteligencia estadounidense. Su as en la manga es una joven rebelde, una chica rara que se parece mucho a alguien que Blomkvist conoce muy bien. Mikael siente que esta puede ser la exclusiva que él y Millennium tanto necesitan, pero Lisbeth Salander, como siempre, tiene sus propios planes.