Iba a ser un fin de semana inolvidable, de esos que hacen historia, porque jugábamos el último partido de la temporada: niños contra padres; por la tarde íbamos al Vicente Calderón a ver la final de Copa, y lo mejor de todo: ¡el Circo del Fuego estaba en Sevilla La Chica! Pero empezaron los incendios y todos nos pusimos muy nerviosos. Teníamos que encontrar al culpable por muchas razones, pero sobre todo, porque somos los Futbolísimos y siempre estaremos juntos.