Karamazov, un poderoso terrateniente, patriarca cruel, cínico y despectivo hacia sus hijos, es asesinado, y las sospechas recaen sobre dos de sus hijos, que han acumulado razones para odiar a su padre. Un tercer hijo queda libre de toda carga: es Alyosha, libre de esa pulsión salvaje que corrompe la sociedad, de las pasiones bestiales, de las relaciones perversas generadas por la codicia, el egoísmo y el afán de dinero... La oposición de los dos abismos, el contradicción entre el amor divino y la libertad humana, la necesidad mística y la imposibilidad real del milagro,