Ojos Cerrados es una novela ambientada en un único lugar, un pueblo que podría tener cualquier nombre, y por eso se llama Pueblo Chico. Pueblo Chico se encuentra enclavado en una escarpada sierra, a veces envuelta en niebla, otras veces en nieve, una sierra donde los animales a veces se pierden y las personas a veces desaparecen. En el pueblo vive Pedro, el anciano protagonista de esta novela, guardián de los secretos que rodean la violencia que ha asolado el lugar durante décadas. Cuando Ariadna llega a Pueblo Chico por razones inicialmente confusas, Pedro la observa y la protege, mientras Ariadna revela gradualmente su propia conexión con la historia silenciada del pueblo. El encuentro entre pasado y presente, entre Pedro y Ariadna, da origen a una novela en la que Edurne Portela explora una violencia que, si bien altera para siempre la vida de los personajes, también crea la posibilidad de forjar un espacio de convivencia y solidaridad.