Tras la victoria de Franco, el doctor Guillermo García Medina sigue viviendo en Madrid bajo una identidad falsa. La documentación que lo liberó del muro fue un regalo de su mejor amigo, Manuel Arroyo Benítez, un diplomático republicano al que salvó la vida en 1937. Cree que no lo volverá a ver, pero en septiembre de 1946, Manuel regresa del exilio con un misión secreta y peligrosa Pretende infiltrarse en una organización clandestina, la red de fuga de criminales de guerra y fugitivos del Tercer Reich liderada desde el barrio de Argüelles por una mujer alemana y española, nazi y falangista llamada Clara Stauffer.