Los verdaderos líderes están en constante evolución: aprenden más sobre sí mismos, crecen más, leen más y escuchan más. En estas páginas, Efrén Martínez describe los pecados más comunes de quienes ocupan puestos de liderazgo, los cuales, además de generar sufrimiento, afectar su salud y generar fricción con los demás, aumentan la probabilidad de que fracasen en sus responsabilidades y provoquen el derrumbe de todo lo que han construido con tanto esfuerzo.