Luna está nerviosa porque es su primer día en su nueva escuela. Inmediatamente conoce a otros niños con los que juega feliz y, sobre todo, entabla amistad con Carola, una niña muy especial. Pero Karlo no está de acuerdo, no le gusta que Luna vaya a la escuela y menos compartir a su amiga con otros niños. Por eso decide dejar de acompañarla a clase y disfrutarlo enteramente en casa, ¡pero una tarde Luna se encuentra con Carola en casa! y Karlo se enfada aún más. Aunque al final, el panda rojo aprende que es lindo compartir amigos y eso no impide que sean amigos.