Con la misma soltura que en entregas anteriores, Liniers logra sugerir un estado de ánimo diferente en cada viñeta: tierno, sagaz, irónico, inteligente, el humor es siempre constante. Enriqueta y su oso Madariaga, Oliveiro el olivo, Olga, los duendes, los pingüinos y Fellini el gato son algunos de los protagonistas de las situaciones más cotidianas y bizarras de un mundo aparte que, sin embargo, tiene mucho que ver con el nuestro.