Podemos fingir que nuestra familia es feliz, o podemos hacer como Mafalda: aceptar que ninguna familia es perfecta, pero eso es lo que las hace únicas, acogedoras, nuestra. «La familia es el fundamento de la sociedad», leyó Miguelito; e inmediatamente pensó: «¿La familia de quién? La mía no tiene la culpa de nada». «En esta familia no hay jefes, somos una cooperativa».