En Malinche, Laura Esquivel, con su inconfundible poder narrativo, reinterpreta la vida íntima de un personaje consumido por el deseo, la culpa y la ambición, invitándonos a mirar más allá del mito para descubrir a la mujer de carne y hueso. Abandonada como esclava en su infancia, obligada a aprender nuevos idiomas y vinculada a Hernán Cortés como amante y consejera, figura clave en alianzas políticas, Malinche se convirtió en el puente viviente entre dos civilizaciones opuestas, y su nombre quedó grabado para siempre en la historia.