Mamá y yo nos parecemos en muchos aspectos, y en otros somos muy diferentes. Los besos de mamá lo curan todo, ¡y sus abrazos tienen poderes mágicos! Pero a veces, es ella quien pide un abrazo, o quien necesita besos que sanan. Otras veces, mamá está feliz, enojada o nerviosa. Mamá también existe, y pase lo que pase, sé dónde estará: siempre a mi lado.