¿Has tenido días en los que piensas que tu vida se está desmoronando y no encuentras tu lugar en el mundo? ¿Estás en la treintena y todavía (sí, TODAVÍA) no tienes idea de dónde están esos sueños que ibas a cumplir? ¿Tropiezas constantemente, cómo decirlo, con ese peñasco que es la vida? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es afirmativa, esta novela es para ti. Cuando el personaje de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes tenía un día rojo, tomaba un taxi y desayunaba frente al escaparate de la joyería de Tiffany. Pero, como os podéis imaginar, no vivo en Manhattan, sino en un piso alquilado en Madrid. No estoy en mi mejor momento, así que escuché a mis amigos y decidí volver al pueblo donde crecí para pasar allí las vacaciones de Navidad. La idea era simple: desconectar, relajarse y reflexionar; pero sabes que nada NUNCA sale según lo planeado.