En agosto de 1992, el gobierno colombiano reactivó la unidad de operaciones especiales conocida como Bloque de Búsqueda. Compuesta por 1.500 hombres, su objetivo era capturar a Pablo Escobar, líder del cartel de Medellín, vivo o muerto. Escobar llegaría a controlar el 80% del mercado mundial de cocaína, era el narcotraficante más buscado del mundo y el más temido por su crueldad al enfrentarse y aniquilar a sus oponentes.