Un clásico de la literatura del siglo XX. «Dispara a todos los cuervos que quieras, si puedes darles, pero recuerda que es un pecado matar a un ruiseñor». Este es el consejo que un abogado da a sus hijos mientras defiende al verdadero ruiseñor en el clásico de Harper Lee: un hombre negro acusado de violar a una joven blanca. A través de los ojos de Jem y Scout Finch, Harper Lee explora con humor y una honestidad implacable las actitudes irracionales de los adultos en el sur profundo durante la década de 1930 con respecto a la raza y la clase social. Harper Lee goza actualmente de un renovado interés debido al redescubrimiento de la novela original, rechazada por sus editores en su momento, y una de cuyas subtramas dio origen a la novela Matar a un ruiseñor y a la película homónima, que ganó varios premios Óscar. Jean Louise Finch recuerda una época de su infancia en Alabama en la que su padre, Atticus, decidió defender en los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. La novela de iniciación Matar a un ruiseñor retrata una comunidad —la del sur de Estados Unidos durante la década de 1930— dominada por el prejuicio racial, la desconfianza hacia la diferencia, los rígidos lazos familiares y vecinales, y un sistema judicial que prácticamente no ofrecía garantías a la población negra. La crítica ha dicho: «Una novela debut de una calidad tan excepcional que sin duda hará que muchos lectores deseen leerla despacio para apreciar plenamente su sencilla excelencia. Una novela de suma importancia para la historia contemporánea de la nación». —Chicago Tribune