Descendiente de una larga dinastía de guerreros y cruzados, Marie es demasiado ruda y rebelde para la vida palaciega, por lo que acaba siendo expulsada de la corte y enviada al atolladero de Inglaterra como priora de una abadía en ruinas. Al llegar se encuentra con un panorama desolado donde reina el hambre y las habladurías. Marie añora la comodidad de la corte francesa y también su amante secreta, Cecily. Sin embargo, pronto se da cuenta de que sus nuevas obligaciones le otorgan más poder del que jamás imaginó, acceso a conocimientos sobre plantas medicinales y su propio sello de cera para correspondencia, que le permitirá comunicarse confidencialmente con quien quiera. Después de Florida, finalista del Premio Nacional del Libro, Lauren Groff vuelve a sorprendernos con el atrevido retrato de María de Francia, un fascinante y poco conocido personaje de la historia que se ha convertido en un icono femenino.