La tranquilidad que genera un apego seguro, la certeza de que sus cuidadores están con él, crea en el niño una infancia equilibrada, le permite establecer relaciones más saludables y menos dependientes, y genera mayor autoestima y confianza a lo largo de su vida, dando como resultado en una etapa adulta plena y serena. A través de la mirada de una niña, Sira, la autora nos enseña las claves para acompañar las emociones de nuestros hijos, establecer límites y fomentar su autonomía. Rafa Guerrero demuestra que el apego seguro es un vínculo precioso que durará para siempre.