En este éxito de ventas del New York Times, el renombrado científico japonés Masaru Emoto demuestra cómo la influencia de nuestros pensamientos, palabras y sentimientos en las moléculas de agua puede tener un impacto positivo en la Tierra y en nuestra salud. Mediante fotografía de alta velocidad, el Dr. Masaru Emoto descubrió que los cristales que se forman en el agua congelada cambian cuando se dirigen hacia ellos pensamientos específicos y concentrados, y que el agua de manantiales cristalinos y el agua expuesta a palabras de amor como "gracias" y "paz" muestran patrones de copos de nieve brillantes, complejos y coloridos. Por el contrario, el agua contaminada o el agua expuesta a pensamientos negativos como "odio" y "maldad" forma patrones incompletos y asimétricos con colores apagados.