James Anderson tenía un plan. Bueno, más o menos. Ha logrado lo que su hermano mayor, el famoso Aaron Warner Anderson, no pudo: infiltrarse en la Isla Ark, el último refugio del Restablecimiento. Nadie había traspasado jamás las defensas de la fortaleza del régimen autoritario, pero James está dentro. En una celda, sí, pero para él, es un éxito de todos modos.