El Monstruo Azul quiere jugar, pero el Conejo está demasiado ocupado durmiendo, así que se lo traga. Y sigue haciéndolo hasta que se queda sin amigos con quienes jugar. Ahora el Monstruo Azul está solo, triste y muy arrepentido. ¿Recuperará a sus queridos amigos? Otra joya de nuestro querido Petr Horácek, quien, con una mezcla de ternura, humor y conflicto, nos trae este libro ilustrado que explora la amistad y el perdón.